Los emprendedores de Internet y el mundo real

Siempre me sorprende el enorme vacío que existe de programas para personas normales y corrientes. Es un mercado complicado en el que los diseños elegantes no funcionan tan bien como se cree. En el que los dogmas de la usabilidad de salón no son válidos.

Creo que hay una desconexión entre lo que es la realidad y lo que están “emprendiendo” en Internet. Se busca a un público verdaderamente marginal porque es el que conecta con nuestra forma de ser. ¿Quién va a usar un “espacio online para gestionar los pisos compartidos”, mientras existan los imanes de frigorífico? No digo que la idea no tenga su interés, pero ¿No hay nada que esté aún por hacer y que pueda tener un público masivo?

La respuesta en parte la dan todos esos proyectos descartados por el jurado del SeedRocket. Si tienes una idea de un proyecto que tenga poco glamour, eres un cadáver.

A veces nos pasamos con la regla esa del emprendedor que arranca creando algo para su propio disfrute (el "esto me gustaría a mí, y todavía no existe").
El problema es que los emprendedores de Internet están muy obsesionados con el medio, queriendo crear aplicaciones que suenan a ciencia ficción para el común de los mortales.